domingo, 26 de abril de 2026
Para vivir la vida sabiamente, necesitas saber mucho.
Recuerda dos reglas importantes para empezar:
Es mejor morirse de hambre que comer lo que se te presente,
y es mejor estar solo que estar con cualquiera.
***
Quien ha sido golpeado logrará más,
quien ha comido una libra de sal valora más la miel,
quien ha derramado lágrimas ríe con más sinceridad,
quien ha muerto sabe que está vivo.
***
Quien desde la juventud cree en su propia mente
se ha vuelto, en la búsqueda de la verdad, seco y taciturno.
Quien desde la infancia afirma conocer la vida,
al no convertirse en uva, se ha convertido en pasa.
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Cambiamos de ríos, países, ciudades...
Puertas diferentes... Años nuevos...
Pero no podemos escapar de nosotros mismos,
Y si escapamos, solo terminaremos en ninguna parte.
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Aunque me cuesta ser amigo de mí mismo,
no tengo derecho a juzgar el bien o el mal de nadie.
Debo comprenderme al máximo,
Para que mi corazón pueda comprender a los demás.
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Gran vergüenza y deshonra: idolatrarse a uno mismo,
Despreciar a las personas en tu alma y entronizarte.
Sería útil aprender de un ojo agudo,
Mirando a la gente, pero sin verte a ti mismo en absoluto.
***
Con qué frecuencia, cometiendo errores en la vida, perdemos a quienes amamos.
Tratando de complacer a extraños, a veces huimos de nuestros vecinos.
Exaltamos a quienes no son dignos de nosotros, y traicionamos a los más fieles. Ofendemos a quienes
tanto nos aman, y nosotros mismos esperamos una disculpa.
***
En este mundo, el amor es el adorno de las personas,
Estar privado de amor es estar sin amigos.
Aquel cuyo corazón no ha probado la bebida del amor
es un asno, aunque no lleve orejas de asno.
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